sábado, 26 de enero de 2013

Mi enfermero (DickDamian)





La fuerza con la que se estaba mordiendo los labios era tanta que estaba seguro de que cuando levantase la cabeza de la almohada tendría que curarse el labio pero el dolor que estaba sintiendo ahora era demasiado fuerte. Apretó la cabeza con tanta fuerza en la mullida almohada que si hubiera permanecido así mucho mas tiempo habría acabado por asfixiarse. Respiro hondo recordando como había llegado a esa situación.


 La noche anterior la patrulla parecía ser tranquila, se encontraba observando a una pequeña banda que podría suponer un pequeño peligro para esa noche, no era nada serio así que se permitió despistarse durante un momento para mirar su móvil. Hacia tiempo que había cogido la manía de llevarlo con el, no es que le gustara estar pendiente de ese cacharrito cuando tenia tantos chismes que utilizar en la patrulla, sin embargo un descubrimiento encantador le hizo cambiar de opinión. Era consciente del hecho de que Damian como parte de estas nuevas generaciones siempre llevaba el móvil encima y por supuesto tenia una cuenta de esa red llamada Twitter, aunque hubiera sido muy fácil confundirse con todos esos niños y jóvenes fans de Batman y Robin había cosas que solo el sabia que le permitían diferenciar al pequeño Wayne entre un millón de imitadores. Este nuevo descubrimiento le había servido para mantener controlado al nuevo Robin y ahora agradecía mas que nunca tenerle controlado.


Por lo que estaba viendo ahora mismo el menor no se encontraba para nada de buen humor y estaba repartiendo golpes a diestro y siniestro entre todos los matones que estaba encontrando en su paso, a este ritmo seguro que no dejaba nada para que ninguno de ellos tuviera algo que hacen en esa noche. Sin embargo había convivido con Damian mucho tiempo y sabia que tener al hijo de Talía Ash’ Ghul cabreado era algo que no presagiaba nada bueno y supo que no estaba equivocado en ese pensamiento cuando varios de los miembros de la banda que estaba vigilando cayeron presa de los golpes de una mancha negra, amarilla, roja y verde.


Según iba bajando por el edificio en el que se encontraba observo atento la pelea, era increíble que el menor pudiera quitarse de encima a 10 tíos armados mientras seguía escribiendo en el móvil. Se detuvo un momento en el alfiz de la ventana para comprobar si los numerosos Tweets de Damian delataban la causa de su enfado, pero para su desgracia solo vaticinaba lo que les esperaba a esos hombre, por mas que supiera que no iba a acabar si se metía en medio del cabreo del menor su sentido del deber no le dejaba abandonar a esos pobres hombres en manos del pequeño demonio.


-Creo que han aprendido la lección Robin- dijo mientras detenía su brazo. Había conseguido evitar que su puño acabara incrustado en la cara del hombre por bien poco- dejémosle el resto a la policía.


-No te metas en esto Nightwing- el tono del menor era una advertencia y sus palabras habían sido tan frías que de haber sido cuchillos le hubieran atravesado. El hombre estaba aprovechando ese momento para escapar, pero el pequeño fue mas rápido que el, sujetándose al brazo de Dick consiguió girar sobre su eje y noquearle de una patada en la cabeza- ¿A qué se supone que has venido?


-Parece que alguien esta de mal humor- sonrío intentando quitarle tensión al ambiente, si jugaba bien sus cartas podría conseguir salir de esta sin muchos golpes, pero a quien quería engañar, era horrible jugando a las cartas- No creo que desquitarte con todos los criminales de Gothan sea la mejor manera de templar tus nervios, ¿Por qué no vamos a casa y hablamos de esto?


Para su desgracia Damian no tenia la misma idea en mente. Mientras el mayor le ofrecía una tregua Robin se preocupó de ponerse en una buena posición para propinarle una patada en el estomago que le dejo sin alientos un par de minutos, el tiempo justo para escuchar la advertencia del menor y ver su escape, ese chico necesitaba una correa. Se puso en pie empezando a perseguirle, no podía dejarle solo, a saber la que liaba. Sus palabras resonaban aun en su cabeza, “Apártate de mi camino si no quieres salir mal parado Grayson”, últimamente había cogido mucha mas confianza con el pero en los momentos donde estaba muy serio seguía llamándole por su apellido.


No podía calcular exactamente cuanto tiempo llevaba corriendo, tenia suerte de que todos los dispositivos que usaran llevaran un rastreador para saber quien se encontraba mas cerca de su posición si necesitaban ayuda, eso fue justo lo que le permitió seguirle. Era consciente de que si Damian había salido de esa manera solo podía significar dos cosas: Su padre estaba de viaje por causa de la empresa, cosa que ellos sabrían si Batman hubiera abandonado la ciudad, o se habría ido a espaldas suyas y ahora Bruce estaría como loco buscándole y conociendo al chico seguramente la segunda opción fuese la mas acertada. Sabia de sobra que lo que estaba apunto de hacer acabaría por buscarle un buen problema pero por una vez estaba mas que seguro de que ese problema de diez años superaría a Batman en todos los aspectos.


Cuando por fin consiguió dar con Robin este se encontraba acorralando a uno de los criminales mas buscados de Gothan, a pesar de lo cabreado que estaba tenia que reconocerle sus meritos al pequeño. Por segunda vez en esa noche consiguió detener a Damian antes de que provocara daños mas graves de los que ya tenia ese tío, sin embargo esta vez la respuesta no fue tan “suave” como había sido la anterior, seguramente una nueva patada en el estomago seria desear demasiada misericordia. La lluvia de golpes que se precipito sobre el no tardo en llegar.


-¡Te dije que no te metieras en esto!


-No pienses que voy a dejarte ir por ahí desquitándote con el primero que encuentres- los golpes del menor eran muy precisos y o siempre era fácil esquivarlos, tenia que hacer todo lo posible por hacerle entrar en razón antes de que pasara algo grave, o peor, antes de que Bruce los encontrara a los dos- Vamos Damian, lo que sea que te este molestando seguro que podemos hablarlo.


Robin parecía hacer oídos sordos de sus palabras pero los golpes que le propiciaba hablaban por el, no sabia exactamente que era lo que había pasado, aun así esperaba poder ayudarle. Tras un buen rato intercambiando golpes empezaba a notar como le estaba afectando, el chico era muy bueno, en ese estado de furia con el que le atacaba no podía aspirar a defenderse de todos los golpes y algunos eran realmente fuertes. El ultimo golpe le había obligado a retroceder un par de pasos, las heridas de los días anteriores se estaban resintiendo con esa batalla y las nuevas que le estaba provocando el menor ardían sobre su piel, las palabras que salían de su boca parecían no llegarle y el no tenia aguante para estar así toda la noche.


No podía recordar cuanto tiempo estuvieron peleando, a su mente solo podía venir el dolor de las heridas la mañana siguiente cuando despertó tras unas pocas horas de sueño. No había podido moverse con libertad en todo el día y la mayor parte tubo que pasársela en la cama, dudaba que esa noche pudiera salir de patrulla, por suerte había recibido una llamada de Bruce diciéndole que no necesitaba que estuvieran todos en la calle esa noche pero algo le dijo que ese golpe de suerte tenia que ver con un pequeño petirrojo, pero no iba a desaprovechar esa oportunidad así que se paso el resto del día durmiendo y esperaba hacerlo también gran parte de la noche.


El sonido del timbre le había despertado pero decidió ignorarlo, fuera quien fuera podía volver mas tarde, se dio la vuelta para seguir durmiendo pero el sonido del móvil impidió esa placentera tarea, con un gruñido de disconformidad cogió el teléfono para mirar el mensaje que había en el: “Se que estas en casa, abre la puerta de una maldita vez Grayson”. Era bastante evidente que es mensaje solo podía ser de una persona y se pregunto porque no había entrado por la ventana como solía hacer. A regañadientes se levanto yendo hacia la puerta, era consciente de que si tardaba mucho empeoraría la situación así que se dio toda la prisa que pudo, cuando abrió la puerta comprendió por que el menor no había entrado por la ventana. Damian se encontraba frente a el mirando hacia otro lado con una mochila a la espalda y vestido de calle, no era una visita por trabajo.


Después de ese encuentro había tenido una sorpresa tras otra, pero aunque le hubiera hecho ilusión la visita del chico tenia que admitir que la situación en la que se encontraba ahora no era de sus favoritas. Volvió a morder la almohada para contener los gemidos que pugnaban por salir de su boca.


-Eres un quejica- aseguraba la voz del menor mientras terminaba de vendarle el brazo, tenia que reconocer que se había equivocado y después de estar pensando todo el día en el estado de ese idiota que había sido lo suficientemente estúpido como para meterse en su camino mientras estaba enfadado decidió que lo mejor que podía hacer era eso, después de todo le había costado bastante aceptarlo pero sabia que Dick era importante para el, por supuesto eso no quería decir que se lo fuera a decir a el- tampoco es para tanto.


-Como se nota que tu no eres quien tiene las heridas - trato de restarle importancia sonriendo pero dolía demasiado- tus golpes son realmente efectivos.


-Te avise y no quisiste hacerme caso, ahora te jodes.


Bueno al final todas esas heridas iban a servir para algo. Después del dolor inicial se sentía mas aliviado y aunque había comprobado de sobra como Damian no valía para ser enfermero tenia que admitir que le había hecho muchísima ilusión que fuera a por el. Tras la sesión de tortura a la que había sido sometido se sintió con fuerzas para preparar una cena medianamente decente para ambos pero para su sorpresa de la mochila de donde el menor había sacado un botiquín también saco varios recipientes de comida diciendo que se los mandaba Alfred, podía notar de lejos como mentía y eso solo se le hizo mas adorable, Se inclino dándole un beso en la frente y sonriendo al verle sonrojarse.


-Iré a calentarlo, vuelvo enseguida.


No tardo ni diez minutos en tener la deliciosa comida de Alfred caliente y servida en platos, cuando volvió al salón se encontró al chico con el móvil, sabia que ahí estaría depositando miles de insultos contra su persona pero no le importaba, esa noche prometía muchísimo. Las heridas habían tenido una buena recompensa, si iban a ser así todas sus reconciliaciones tendría que dejarse pegar por Damian mas a menudo.

FIN

viernes, 25 de enero de 2013

Espera (DickDamian)



Espera

Por primera vez en su vida Damian tenia tantas ganas de llorar que a penas podía contener las lagrimas. Deseaba dejar salir su frustración y enfado en esas endemoniadas gotas saladas que ya habrían empapado los ojos de cualquiera, pero aunque tuviera ganas de llorar no lo haría, no ahí.

A su lado se encontraban sentados su padre y Drake, arrugo el entrecejo viendo como el brazo del mayor pasaba sobre el del antiguo Robin, esa escena provoco que la opresión que estaba anclada en su pecho se hiciera mas grande y al mismo tiempo transformo las ganas de llorar en ganas de golpear a Drake hasta desquitarse por completo, después de todo esa situación había sido su culpa, Red Robin era quien debía estar en esa estúpida mesa de quirófano con Alfred intentando por todos los medios posibles que no muriera, pero no había sido así.

Apretó los puños mirando hacia otro lado, estúpido Grayson, debería haber dejado que esa aberración de la naturaleza que era el Joker matase a Drake en vez de ponerse en medio.  Maldijo una y mil veces el complejo de salvador que tenía, no era superman y eso tenia que admitirlo, ¡mierda! Ni siquiera tenia tanto aguante como su padre, pero aun así se esforzaba al máximo ignorando que tenia debilidades, que en cualquier momento podría estar muerto. Tras este hilo de pensamientos Damian sintió como su mente empezaba a darse cuenta de algo, había sido obvio desde el principio pero ahora lo tenia mas que claro: se había vuelto débil. Normalmente no debería haberle importado si moría o no, después de todo deberían ser sacrificables y prescindibles siempre y cuando  eso le ayudara a conseguir sus propósitos o los de su padre. Sin embargo ahora estaba allí, esperando a que ese idiota diese algún síntoma de que estaba bien. La frustración era demasiada, se mordió el labio intentando desquitarse un poco y hasta que sintió el sabor metálico de la sangre no se dio por satisfecho, mas le valía salir vivo.

La realidad le arrastro de golpe cuando vio a Tim levantarse y correr hacia la puerta, habían tenido que trasladar a Nightwing y dejarle a cargo de la doctora Leslie dada la incapacidad de la batcueva para atender sus heridas. Cuando la camilla en la que llevaban a Dick asomo por la puerta pudo verle cubierto de vendajes, las heridas parecían ser mas profundas de lo que habían pensado en un primer momento. Mientras los otros dos se acercaban a la camilla el se quedo al margen, no quería acercarse mientras estuvieran ahí, pudo oír los regaños de su padre por su falta de cuidado y su estúpida temeridad, sin embargo parecía que no escuchaba ninguno de sus regaños, solo sonreía mientras acariciaba la mejilla de Red Robin.

Tras un par de minutos le vio levantar la cabeza como si estuviera buscando algo, cuando su mirada se detuvo sobre el su sonrisa se hizo mas amplia y levanto una mano con lentitud haciéndole un gesto para que se acercara, por su parte Damian no pudo mas que apretar los puños y avanzar lentamente, cada paso que daba era como si le alejara mas de la camilla en vez de acercarle. Cerro los puños con fuerza pero en cuanto estuvo a su lado las manos de Dick le hicieron bajar hasta su altura mientras le susurraba algo al oído.

-Tienes la nariz roja, si quieres llorar puedes hacerlo, nadie va a decirte nada.

Durante un par de segundos Damian abrió su boca con incredulidad pero después los apretó con fuerza, podía sentir la mirada de su padre en la nuca y lo peor es que también sentía la sonrisa de Drake, podría haber escogido cualquier otro momento para decirle eso pero nunca le perdonaría que le hiciera pasar esa vergüenza delante de su padre y por supuesto mucho menos de Drake.

-Muérete.

Se separo de la camilla alejándose hacia el otro lado de la habitación, dijera lo que dijera nunca admitiría delante de ellos dos que estaba preocupado y mucho menos a darle una respuesta mas acorde a la situación. Pero había una cosa que tenia mas que clara, si Dick volvía a darle un susto parecido seria el mismo quien acabara por matarle.

Fin

jueves, 3 de enero de 2013

Reposo (BurnxGazell)




Sus ojos se abrieron con pereza enfocando el techo de la habitación. Estaba cómodo y calentito en su cama por lo que no fue difícil sucumbir a la tentación de volver a dormirse, sin embargo  el fuerte dolor que sintió en el tobillo al cambiar de postura le hizo volver de golpe a la realidad. Cuando despertó no recordaba haber sentido dolor alguno en el pie y ni siquiera sentía la molestia constante que ahora le acosaba. El irse a dormir llevaba implícita la esperanza de que el despertar trajera solo el recuerdo de un mal sueño o al menos que se llevara el dolor pero para su desgracia no había sucedido ninguna de las dos cosas.

-Entupido tobillo y estúpido Midorikawa- refunfuño acomodándose con cuidado intentando que no le doliera más- en cuanto me recupere ten por seguro que cogeré tu pelo de helado y te lo arrancare cabello a cabello.

-Si haces eso seguramente la ira de Hiroto te provocara algo mas de un esguince en el tobillo.

Soltó un gruñido mientras se cruzaba de brazos mirando al chico que acababa de entrar por la puerta, realmente no necesitaba mirarle para saber quien era pero no iba a dejar pasar la oportunidad de lanzarle una mirada asesina. Suzuno se sentó en una silla al lado de la cama donde se encontraba el pelirrojo, aunque en ocasiones empezaba a pensar que era mas bien un bebe lo que tenia que cuidar y no un chico lesionado.

-Entonces dime tu una buena forma de vengarme y que no acabe con mi entierro- protesto sin dejar de mirarle mal, agradecía tener compañía en esos momentos de incapacidad.

-¿No te has planteado no vengarte?

Haruya alzo una ceja mirando al peli blanco, ¿estaba hablando en serio? Midorikawa había conseguido que no pudiera salir de la cama durante al menos una semana y ¿¡pretendía que no se vengara de el!? Definitivamente Gazell se había vuelto loco si pensaba que iba a quedarse sin hacer nada.

Fuusuke no sabia exactamente los detalles  pero sabia que ese mismo día por la mañana había tenido lugar una de las tantas discusiones que Burn y Reize solían tener, casi siempre por culpa del primero, y que esta vez había acabado con un pelirrojo ex capitán de Prominence cayendo por las escaleras y con una lesión que ahora le impedía levantarse de la cama. No es que la lesión fuese nada del otro mundo pero era bastante aparatosa por lo que necesitaría al menos una semana de reposo para estar completamente curada.  Por un lado se alegraba de que por fin Midorikawa se hubiese impuesto ante Nagumo pero lo que no le alegraba en absoluto era que tuviese que ser el quien se comiese el marrón de cuidarle.

-¿Vas a dejar de mirarme así o tengo que taparte los ojos? - la mirada fija del pelirrojo empezaba a molestarle pero algo dentro de si mismo le decía que Haruya estaba aburrido y el seria el blanco de su desahogo.

-¿Estas disfrutando con esta tortura verdad Fuusuke?- dijo seriamente apoyando la cabeza en los brazos- a mi no me engañas.

-Primero, esto no es una tortura si no una orden medica y se llama reposo por si aun no te has enterado. Y segundo no disfruto con esto- hizo una pausa para mirarle con el ceño fruncido- por lo que si pretendes entretenerte molestándome ten por seguro que cogeré esa almohada te asfixiare con ella.

-¡Se supone que tu responsabilidad conmigo es entretenerme! -Replico sentándose en la cama para estar a su altura.

-Mi “responsabilidad” es cuidarte y eso implica que te quedes en la cama- puso una mano en su hombro empujándole para tirarle de nuevo a la cama- así que no intentes añadir mas cosas al contrato.

La boca del pelirrojo se abrió ligeramente ¿contrato? ¿¡estaba comparando su relación con un contrato!? … que alguien le explicara por que seguía saliendo con ese entupido cubo de hielo. Su mente estaba procesando un millón de respuestas en ese momento y todas ellas implicaban alzar la voz y por consiguiente una discusión y para colmo mientras las ganas de darle un puñetazo aumentaban Fuusuke se encontraba tranquilamente leyendo a su lado.

-A veces pienso que eres un demonio - acabo por suspirar dejándose caer en la cama y dándose la vuelta para no verle la cara- entupido…

El comportamiento infantil de Burn era insufrible la mayoría de las veces pero había otras ocasiones, como esta, en la que le resultaba adorable. Cerro el libro observando su espalda durante un momento, el libro paso a estorbarle en las manos así que lo dejo a un lado mientras se sentaba al borde de la cama y se inclinaba para darle un beso en la mejilla.

-Quita - gruño el pelirrojo apartándole con el brazo.

-Para jactarte de ser un bromista no tienes nada de sentido del humor- replico el peli blanco pasando el brazo por su cintura y dándole un beso en el cuello- pero pensé que sabias distinguir cuando utilizo una trampa para que estés callado un rato.

Esta vez la respuesta que recibió fue un gruñido que no era ninguna palabra o frase en concreto. Suzuno podía imaginar la cara que debía tener el otro en ese momento y estaba seguro de que era adorable. Al menos tenerle una semana en la cama y en reposo tendría sus ventajas, le tenia todo para el.

FIN

Relax (Jack FrostxBunnymund)


Relax


A medida que el día de Pascua se acercaba la supervisión de los preparativos era mucho mas meticulosa, todo tenia que salir a la perfección. Precisamente su trabajo como Conejo de Pascua era asegurarse de que no se cometía ni el mas mínimo error. Después de los acontecimiento transcurridos el año anterior Bunnymund quería que esta Pascua fuera  perfecta.


-Creo que alguien esta de mal humor. ¿Te ha quedado mal la decoración de algún huevecitos?


El sonido de esa voz llego hasta sus oídos como pequeños cristales helados, no necesitaba darse la vuelta para saber quien estaba ahí y mucho menos para notar la entupida sonrisa que debía estar plasmada en sus labios. Jack estaba sentado en una de las piedras de la madriguera mientras le miraba burlonamente, Bunny suspiro cansado, no tenia tiempo para ocuparse de ese crío, había demasiadas cosas por hacer.


-Sigo sin entender como te cuelas aquí a tu antojo chaval- dijo antes de seguir por su camino, tenia la vaga esperanza de que por una vez el chico escarcha fuera considerado con el y se largara. Pero ¿a quien quería engañar? ¡Estaba hablando de Jack Frost! El nunca se iría sin molestar.


-Bueno- respondió empezando a flotar a su alrededor- tengo mis trucos - normalmente se colaba ahí por aburrimiento, molestar al conejo siempre era algo divertido, pero esta vez había ido para algo concreto.


-OH, ¡genial! ¡Cuéntaselos a alguien que tenga tiempo para escucharlos!


-¡Uoh! Tranquilo tigre, no hace falta que me muerdas.


-Créeme cuando te diga que ganas no me faltan- refunfuño de nuevo intentando huir por uno de los numerosos túneles, si Jack continuaba ahí no haría mas que retrasarle- ¿Vas a pasar mucho tiempo aquí o puedo ahorrarme montar el numero para echarte?


-¿Qué tal si me dejas hacer algo antes de echarme?


Una sonrisa se formo en los labios del chico antes de empujar al conejo contra una de las puertas metiéndole así en una habitación alejada de su ejercito de pequeños huevos. Por supuesto Bunnymund no tardo en querer  reprocharle su comportamiento y empezar a quejarse, sin embargo una agradable sensación en la base de sus orejas le hizo olvidarse totalmente de su enfado. Los dedos de Jack siguieron moviéndose de forma lenta pero lo suficientemente fuerte como para que el toque fuese apreciado entre tanto pelo. Sabia de sobra las debilidades del conejo y tenia que aprovecharlas, pero esta vez no eran para su propio beneficio si no como una forma de relajarle ante la presión a la que estaba sometido. Nadie podía decir que no se preocupaba por sus compañeros y mucho menos por ese compañero de grandes orejas.


Por otro lado Bunny sentía el cuerpo pesado, casi había acabado por tumbarse en el suelo esperando recibir mas de las caricias que el chico le estaba otorgando. Normalmente no dejaba que nadie le tocase en esas zonas debido a lo sensible que eran pero en ese momento no podía mentir, quería relajarse con algo y eso se sentía extremadamente bien.  Le parecía curioso que Frost hubiese recorrido toda esta distancia hasta su madriguera solo para hacerle aliviar el estrés, aunque no era algo de lo que pudiera quejarse, aun así no era algo normal en el chico y sentía bastante curiosidad por saber que motivos le habían impulsado a hacer eso ya que si Jack Frost se caracterizaba por algo era por su impulsividad.


-¿Ahora vas a decirme… que esto era… lo que venias a hacer?- le costaba controlar su voz para mantenerla medianamente firme, no es que fuera a ponerse a ronronear como un gato pero si que seria un sonido parecido.


-Podría decirse así -sonrío el peli blanco colando las manos entre su pelaje- eres muy aburrido cuando estas estresado así que tenia que hacer algo para divertirme.


No era la respuesta que había esperado pero era suficiente teniendo en cuenta de quien venia. Ahora Bunny ya no podía pensar en el tiempo solo en ese frío toque que le estaba relajando tanto. Quisiera o no admitirlo, Jack era un buen chico y el cariño que le tenia era lo único que le permitirá tocar en sus zonas mas sensibles.


FIN